Publicado: 12 de Diciembre de 2017

Origen, significado y mantenimiento de la Planta de Navidad. Existe constancia de que ya en el siglo XVI, los frailes franciscanos que evangelizaron a la población de Taxco de Alarcón (México)  la utilizaban la planta de navidad en sus decoraciones navideñas como adorno floral.
 Pero el verdadero artífice de que la planta fuera conocida en todo el mundo, ese fue Joel Roberts Poinsett, quien entre los años 1825 y 1829 ejerció el cargo de embajador de los Estados Unidos en México.
 Poinsett comenzó a regalar plantas a sus amistades por Navidad, que es cuando ésta se encuentra en su máximo esplendor. Poco a poco esta acción se fue convirtiendo en una tradición, y de ahí llegó el día 12 de diciembre de 1991, en el que en Estados Unidos se proclamó el Día de la Poinsettia, como homenaje y conmemoración de la fecha en el que falleció Poinsett: 12 de diciembre de 1851.

La Flor de Pascua ha dejado de ser una planta exótica para convertirse en emblema universal de la Navidad. Vestida de rojo y verde, participa en las navidades de forma cada vez más activa. Sus colores son el reflejo del auténtico significado de las navidades, rojo por el amor; y verde por la esperanza que trae al mundo. En floredalia.com podrás elegir tu planta de navidad en diferentes presentaciones y tamaños.

 Es un arbusto cuya altura puede variar entre 0,6 y 3 metros. Lo que comúnmente llamamos flor, es en realidad un conjunto de brácteas (hojas modificadas) en cuyo centro aparece la verdadera flor de la planta, de color amarillo dorado y rojizo. Posee además unas hojas dentadas de color verde oscuro, que tornarán en rojizas durante su florecimiento en invierno. Para ello es necesario que la planta no reciba luz durante doce horas aproximadamente, desde octubre hasta navidades. 

 Es importante que esté en un lugar de la casa con claridad, pero nunca con exposición directa a los rayos del sol. Cerca de la ventana es buen sitio, pero hay que tener cuidado con el frío por la noche.

Mantener a temperatura fresca y agradable, evitando las corrientes de aires, tanto frías como calientes. Es conveniente mantenerla en un lugar con temperaturas que oscilen entre 12 y 24 grados; siendo lo ideal entre 16 y 21 grados. Una calefacción muy fuerte hará que se caigan las hojas.